Seminario Todas las naciones

Ana María


Maestría en Artes con énfasis en Interpretación
Bíblica.

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통역에 중점을 둔 예술 석사
성경적.

My name is Ana María, I am 55 years old, I am originally from Mazatlán, Sinaloa and I study
Master’s Degree with Emphasis in Interpretation, in the virtual Campus of the All Nations Seminar in
CD. Juárez Chihuahua.
I am very happy and grateful to God, first of all because he is a great blessing for me.
to be able to be studying and preparing in the All Nations Seminary, and it is possible thanks to
God and the donors who with great heart and generosity make it possible for many brothers
we can prepare ourselves for service to our God. Without your valuable help perhaps many of
we should not be able to prepare ourselves in Bible studies as we can
do today and serve in the work of our God with a better knowledge of the Scriptures.
I belong to a ministry called «Taller Productivo», where we attend the weekly
penitentiary center of this port. There I am at the service of preaching or also carrying
Biblical studies, both in the female area and in the male area. The fabulous thing about our service is
that the directors of this prison are very happy because since we entered with
This ministry they say that the attitude of the inmates has changed a lot. And during the
pandemic outbreak closed the doors to many secular workshops and studios for fear of
contagions; only we as an evangelical Christian ministry have access, because the
Managers assure that inmates need to hear the Word of God.
And that fills me with joy, because many times I have to share with them. I never leaned for
prepare to develop my knowledge of the Word in addictions, or people in prison,
but being in front of them I only preach what I am learning in the Seminary and that has
worked perfectly, because God speaks to them in every teaching, even if it is not
specialized in areas of the magnitude of a prison system. But the Word of God is the
that I share with them and that is more than enough, to be impacted by the Gospel of
salvation.
I pray that I have intellectual capacity, but above all spiritually to conclude my
preparation to continue serving not only in prison, but where else I can preach the
Gospel.
To God be the glory


제 이름은 Ana María입니다. 저는 55세입니다. 저는 원래 Sinaloa의 Mazatlán 출신이며 공부하고 있습니다.
의 모든 국가 세미나 가상 캠퍼스에서 통역 강조 석사 학위
CD. 후아레스 치와와.
무엇보다 저에게 큰 축복이 되시는 하나님께 너무 기쁘고 감사합니다.
올 네이션스 신학교에서 공부하고 준비할 수 있고, 여러분 덕분에 가능합니다.
많은 형제들을 가능하게 하신 하나님과 큰 마음과 관대함으로
우리는 하나님을 섬기기 위해 자신을 준비할 수 있습니다. 당신의 소중한 도움 없이는 아마도 많은
우리는 할 수 있는 한 성서 연구에서 스스로를 준비할 수 없어야 합니다
오늘을 행하고 성경을 더 잘 아는 지식으로 우리 하나님의 일에 봉사하십시오.
나는 우리가 매주 참석하는 «Taller Productivo»라는 사역에 속해 있습니다.
이 항구의 교도소. 거기에서 나는 설교를 하거나 운반하는 일을 하고 있습니다.
여성 영역과 남성 영역 모두에 대한 성경 연구. 우리 서비스의 멋진 점은
이 감옥의 이사들은 우리가 함께 들어왔기 때문에 매우 행복합니다.
이번 사역은 수감자들의 태도가 많이 달라졌다고 한다. 그리고 동안
전염병 발병으로 인해 많은 세속적 워크샵과 스튜디오의 문을 닫았습니다.
전염; 복음주의 기독교 사역인 우리만이 접근할 수 있습니다.
관리자는 재소자가 하나님의 말씀을 들을 필요가 있다고 확신합니다.
많은 시간을 그들과 공유해야 하기 때문에 그것은 저를 기쁨으로 채웁니다. 난 기대한 적 없어
중독이나 감옥에 있는 사람들에게 말씀에 대한 지식을 개발할 준비를 하십시오.
그러나 그들 앞에서 나는 신학교에서 배우고 있는 것을 설교할 뿐입니다.
모든 가르침에 하나님이 말씀하시므로 온전히 이루어지지 아니하였어도
감옥 시스템의 규모의 영역에 전문화되어 있습니다. 그러나 하나님의 말씀은
나는 그들과 나누고 그것으로 충분합니다.
구원.
나는 지적 능력이 있기를 기도하지만 무엇보다도 나의 결론을 영적으로
교도소뿐 아니라 내가 설교할 수 있는 곳에서 계속 봉사하기 위한 준비
복음.
하나님께 영광


Mi nombre es Ana María, tengo 55 años de edad, soy originaria de Mazatlán, Sinaloa y estudio
Maestría con Énfasis en Interpretación, en el Campus virtual del Seminario Todas las Naciones en
Cd. Juárez Chihuahua.
Estoy muy contenta y agradecida con Dios, primeramente porque es una gran bendición para mí
poder estar estudiando y preparándome en el Seminario Todas las Naciones, y es posible gracias a
Dios y a los donadores que con gran corazón y generosidad hacen posible que muchos hermanos
podamos prepararnos para el servicio a nuestro Dios. Sin su valiosa ayuda quizás muchos de
nosotros no tendríamos la posibilidad de prepararnos en los estudios bíblicos como lo podemos
hacer hoy y servir en la obra de nuestro Dios con un mejor conocimiento de las Escrituras.
Yo pertenezco a un ministerio de nombre “Taller Productivo”, donde asistimos semanalmente al
centro penitenciario de este puerto. Ahí estoy al servicio de la predicación o de llevar también
estudios bíblicos, tanto en el área femenil como en el varonil. Lo fabuloso de nuestro servicio es
que los directivos de este penal están muy contentos porque desde que nosotros ingresamos con
este ministerio ellos dicen que la actitud de los reclusos ha cambiado muchísimo. Y durante el
brote de pandemia cerraron las puertas a muchos talleres y estudios seculares por el temor a los
contagios; solamente nosotros como ministerio cristiano evangélico tenemos acceso, porque los
directivos aseguran que los reclusos necesitan escuchar la Palabra de Dios.
Y eso me llena de gozo, porque muchas veces me toca compartir con ellos. Nunca me incliné por
prepararme para desarrollar mi conocimiento de la Palabra en adicciones, o a personas en prisión,
pero al estar frente a ellos solo predico lo que estoy aprendiendo en el Seminario y eso ha
funcionado a la perfección, porque Dios les habla en cada enseñanza, aunque no esté
especializada en áreas de la magnitud de un sistema penitenciario. Pero la Palabra de Dios es la
que comparto con ellos y eso es más que suficiente, para ser impactados por el Evangelio de
salvación.
Ruego por que yo tenga capacidad intelectual, pero sobre todo espiritualmente para concluir mi
preparación para seguir sirviendo no solo en la prisión, sino donde más pueda predicar el
Evangelio.
A Dios sea la gloria