Seminario Todas las naciones

Jorge Abraham González

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Residential Campus

Name: Jorge Abraham González
Age: 36 years
City of origin: Cd. Juárez
Ministry in the local church: Sunday School Teacher (Eben-Ezer from COMEDIC)
Ministry at All Nations Seminary: Ministerial Formation Mentor

I am pleased to write about my experience at All Nations Seminar, which has become our home, a place where we have been called to acquire more of the character of Christ and establish it in our daily lives, where we have been directed by God and circumstances. that makes us go on to mature, to grow spiritually, while we serve.
I remember a couple of weeks ago where our vice-rector called us to the chapel in the afternoon, we were students and collaborators, his call was to live even more wisely than we had lived, to be kinder to our colleagues than we had been, to be more pleasing to God than we had tried to be, it was a moment in which God spoke to our lives, reminded us that we are Christ’s and that we must always live better, more and more in his image, we reflect, pray and reflect … not many minutes passed when each of the students and collaborators took the floor and made the commitment to be better Christians, some asked for forgiveness and hugged each other, we cried, because God reminded us of his holiness, he reminded us that we must be a clean church and resplendent, but more and more, cleaner and more resplendent, every day, every hour, every minute, this time we spent a very healthy prayer time all together in the same thought.
I remember that day my words were: “when we love each other, when we ask forgiveness for our faults, when we ask God for forgiveness for the sins we have committed, we are more like the church that Christ has called us to be, the one that has bought at the price of blood ”.
Today my commitment is to dedicate myself more to these seminarians who have been called by God to be holier and to serve him with greater zeal, science and wisdom so that when he is developing his ministries in his local church they will remember this house, the All Nations Seminary, where they were loved and served so that they in turn would serve their Lord better.


저는 그리스도의 성품을 더 많이 습득하고 일상 생활에서 확립하도록 부름받은 곳인 All Nations Seminar에서 저의 경험을 기록하게되어 기쁘게 생각합니다. 우리가 봉사하는 동안 영적으로 성장하고 성숙하게 만듭니다.
몇 주 전에 부총장이 오후에 우리를 예배당으로 부르던 기억이납니다. 우리는 학생이자 협력자 였고, 그의 부름은 우리가 살았던 것보다 훨씬 더 현명하게 살고 우리보다 동료들에게 친절하게 대하라는 것이 었습니다. , 우리가 시도했던 것보다 하나님을 더 기쁘시게하기 위해, 그것은 하나님이 우리의 삶에 대해 말씀 하시고 우리가 그리스도의 것이며 우리는 항상 그분의 형상대로 더 잘 살아야한다는 것을 상기시키는 순간이었습니다. 기도하고 반성하십시오 … 각 학생과 협력자들이 더 나은 기독교인이 되겠다고 결심하고 용서를 구하고 서로를 껴 안았을 때 몇 분이 지나지 않았습니다. 우리는 울었습니다. 우리는 깨끗하고 눈부신 교회가되어야하지만, 매일, 매시간, 매분, 점점 더 깨끗하고, 더 눈부시게되어야한다는 것을 상기시켜주었습니다. 이번에는 같은 생각으로 함께 아주 건강한기도 시간을 보냈습니다.
저는 그날 제 말을 기억합니다.“우리가 서로 사랑할 때, 우리의 잘못에 대한 용서를 구할 때, 우리가 저지른 죄에 대해 하나님 께 용서를 구할 때, 우리는 그리스도 께서 우리를 부르신 교회와 더 비슷합니다. 피의 값으로 산 사람”.
오늘 저의 헌신은 하나님 께서 더 거룩하고 더 큰 열심과 과학과 지혜로 그를 섬기도록 부르심을받은이 신 학생들에게 더 헌신하여 그가 그의 지역 교회에서 그의 사역을 발전시킬 때 그들이이 집을 기억할 것입니다. All Nations Seminary는 그들이 사랑 받고 봉사하여 차례로 주님을 더 잘 섬길 것입니다.


Me es grato escribir sobre mi experiencia en el Seminario Todas Las Naciones, el cual se ha convertido en nuestra casa, lugar donde hemos sido llamados adquirir más del carácter de Cristo y establecerlo en nuestra vida cotidiana, donde hemos sido dirigidos por Dios y las circunstancias que nos hace pasar a madurar, a crecer espiritualmente, mientras servimos.

Recuerdo hace un par de semanas donde nuestro vice-rector nos llamó a capilla por la tarde, estábamos alumnos y colaboradores, su llamado era a vivir aún más sabiamente de lo que habíamos vivido, ser más amables con nuestros compañeros de lo que habíamos sido, a ser más agradables a Dios de lo que habíamos intentado ser, fue un momento en el que Dios habló a nuestras vidas, nos recordó que somos de Cristo y que debemos vivir siempre mejor, cada vez más a su imagen, reflexionamos, oramos y reflexionamos… no pasaron muchos minutos cuando cada uno de los alumnos y colaboradores tomamos la palabra e hicimos el compromiso de ser mejores cristianos, algunos se pidieron perdón y se abrazaron, lloramos, pues Dios nos recordaba su santidad, nos recordaba que debemos ser una iglesia limpia y resplandeciente, pero cada vez más, más limpia y más resplandeciente, cada día, cada hora, cada minuto, esa vez pasamos un tiempo de oración muy saludable todos juntos en un mismo pensamiento.

Recuerdo que ese día mis palabras fueron: “cuando nos amamos, cuando nos pedimos perdón por nuestras faltas, cuando le pedimos perdón a Dios por los pecados que hemos cometido, somos más como la iglesia que Cristo nos ha llamado a ser, la que ha comprado a precio de sangre”.

Hoy mi compromiso es dedicarme más a estos seminaristas que han sido llamados por Dios para ser más santos y a servirle con mayor ahínco, ciencia y sabiduría para que cuando se encuentre desarrollando sus ministerios en su iglesia local recuerden esta casa, el Seminario Todas Las Naciones, donde se les amó y se les sirvió para que ellos a su vez sirvieran mejor a su Señor.

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